
Volumen 5 | Número 10 | Julio - octubre 2025 | ISSN: 3006-9912 / ISSN-L:
3006-9912 | Pág. 14 - 29
Microfinanzas como estrategia de sostenibilidad en las Organizaciones
Socio Productivas
Microfinance as a sustainability strategy in Socio-Productive
Organizations
Wuilfran José Duque Andara
https://orcid.org/0009-0005-2730-8800
Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt, Maracaibo,
Venezuela
Recibido: en enero 12, 2025 | Aceptado: en abril 22, 2025 | Arbitrado:
en febrero 20, 2025 | Publicado: en julio 10, 2025
https://doi.org/10.62319/concordia.v.5i10.36
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RESUMEN
Las
microfinanzas surgieron en los años setenta en América Latina y Asia, para
cubrir necesidades de ahorro y financiamiento en sectores de bajos recursos,
promoviendo el establecimiento de bancos impulsados por organizaciones no
gubernamentales. El propósito del estudio es analizar las microfinanzas como
estrategia de sostenibilidad de las Organizaciones Socio Productivas (OSP) en
los municipios Maracaibo y San Francisco, estado Zulia. El enfoque es
cuantitativo, tipo descriptivo, de diseño no experimental. La población
conformada por 32 administradores. Se utilizó como técnica la observación
simple, se aplicó un cuestionario con 28 preguntas, con escala de estimación
tipo Likert. Los resultados indican que las microfinanzas representan una
oportunidad para la democratización del crédito y la inclusión financiera en
Venezuela, sin embargo, su impacto en la sostenibilidad de las OSP es aún
limitado. Se concluye que la sostenibilidad institucional de las OSP del Zulia
depende de alinear valores, misión y visión empresarial con los procesos
productivos y la gestión eficiente de costos.
Palabras
clave: Mercado; Microfinanzas; Organizaciones; Socio
Productivas; Sostenibilidad
ABSTRACT
Microfinance
emerged in the 1970s in Latin America and Asia to meet savings and financing
needs in low-income populations, promoting the establishment of banks driven by
non- governmental organizations. The purpose of this study is to analyze
microfinance as a sustainability strategy for Socio-Productive Organizations
(SPOs) in the municipalities of Maracaibo and San Francisco, Zulia state. The
approach is quantitative, descriptive, and non- experimental. The sample
consisted of 32 administrators. Simple observation was used as a technique, and
a 28-question questionnaire was administered with a Likert-type rating scale.
The results indicate that microfinance represents an opportunity for the
democratization of credit and financial inclusion in Venezuela; however, its
impact on the sustainability of SPOs is still limited. It is concluded that the
institutional sustainability of SPOs in Zulia depends on aligning values,
mission, and business vision with productive processes and efficient cost
management.
Keywords: Market; Microfinance; Organizations; Socio-Productive; Sustainability
INTRODUCCIÓN
Las
microfinanzas surgieron en los años setenta en Améric a Latina y Asia, para
cubrir necesidades de ahorro y financiamiento en sectores de bajos recursos,
promoviendo el establecimiento de bancos impulsados por organizaciones no
gubernamentales (ONG). A su vez, los servicios microfinancieros son
proporcionados por proveedores reconocidos como Instituciones Microfinancieras
(IMF); estos se componen de pequeños financiamientos como microseguros, cuentas
de ahorro y otros productos financieros que se originan para crear mayores
oportunidades de desarrollo a los pequeños empresarios (Chu, 2010).
En este contexto
la microfinanza, según Urdaneta y García (2023), como el suministro de servicios
financieros para personas en situación de pobreza, microempresas o clientes de
bajos ingresos. Ha experimentado gran crecimiento en las últimas décadas y
actualmente se considera como un instrumento de gran importancia en la lucha
contra la pobreza, porque al proporcionar el acceso de los hogares a los
servicios financieros se mejora la calidad de vida de estos y se promueve el
desarrollo económico.
Por otro lado,
la globalización ha integrado las naciones del mundo a través de sistemas de
comunicación, comercio y finanzas internacionales. Esto ha generado una amplia
interconexión entre los centros de poder mundial y sus transacciones
comerciales. La globalización implica un mayor grado de integración dentro y
entre las sociedades, lo cual juega un papel crucial en los cambios económicos
y sociales que viven los países tercermundistas respecto al enfoque de
sociedades de consumo. Más allá del consenso establecido sobre el fin último de
las microfinanzas y su potencial impacto en el desarrollo local o en el alivio
de la pobreza, son las formas de alcanzar dichos resultados las que acarrean
los mayores debates en la literatura especializada.
Cabe resaltar
que, las microfinanzas han evolucionado hacia un modelo híbrido que combina
aspectos financieros con objetivos sociales, como el empoderamiento económico y
social. Según Kent y Dacin (2013), estas instituciones permiten reducir la
pobreza, fomentar el crecimiento económico, empoderar a las mujeres y
fortalecer las microempresas. Además, Cull y Morduch (2017) destacan que el
acceso al microcrédito es esencial para incluir financieramente a sectores
históricamente excluidos del sistema financiero tradicional. Este enfoque no
solo impulsa el desarrollo económico local, sino que también fomenta la
sostenibilidad social.
En este marco,
las microfinanzas utilizadas para facilitar la liberalización del sector
financiero global, creando un nuevo nicho de mercado que requiere la
eliminación de techos a las tasas de interés. Además, estos programas reflejan
la necesidad del sistema capitalista de lograr la disciplina social que apoye
la reestructuración neoliberal (Weber, 2004; Brigg, 2001; Rankin, 2001). De
esta manera, el discurso de alivio de la pobreza estaría logrando la
legitimidad necesaria para la profundización de la liberalización de los
mercados financieros y, a su vez, avanzaría sobre la gobernabilidad, siendo las
microfinanzas el mecanismo correctivo privilegiado (tanto por el
disciplinamiento de los sectores marginales, como por su carácter de
intervención costo-eficiente) para paliar los efectos que la política económica
global tiene sobre las condiciones de vida de las mayorías.
Por otro lado,
organismos internacionales han adoptado concepciones filosóficas y políticas
para desarrollar políticas globales que combatan la pobreza y consoliden la
globalización financiera. Al respecto, Según el Banco Mundial (BM), las
microfinanzas se refieren a la prestación de servicios financieros formales
para las personas pobres, de bajos ingresos, no asalariadas, así como para
otras personas sistemáticamente excluidas del sistema financiero (BM 2015).
En la concepción
de la CEPAL / ONU se expresa, en términos de políticas de desarrollo, el
fortalecimiento de las microfinanzas, entendida como el aumentar el acceso a
servicios financieros (ahorros, crédito, seguros, transferencias de recursos,
entre otros) por parte de los sectores de bajos recursos, ha sido concebido
como una estrategia viable de combate a la pobreza. Gran parte de las
inversiones de la cooperación internacional y de los gobiernos
centroamericanos, en la última década se ha canalizado a apoyar programas de
financiamiento al sector. Las PYME, en Centroamérica siguen siendo consideradas
una de las fuentes de empleo e ingresos de mayor relevancia (CEPAL 2003).
Finalmente, el
concepto de finanzas sostenibles ha sido incorporado a la agenda 2030 de las
Naciones Unidas formando parte de las políticas financieras y bancarias
globales. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible se han convertido en un
lenguaje universal que da forma y contenido a la agenda internacional de muchos
países. Las grandes empresas y entidades financieras demuestran su fuerte
compromiso con acciones encaminadas a descarbonizar la economía en 2050 y los
reguladores están marcando el camino para que los criterios de sostenibilidad
sean parte integral de las decisiones financieras en el futuro próximo Comisión
Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2021). Los criterios de
sostenibilidad formarán parte natural de las decisiones en muy poco tiempo,
aunque su impacto transformador hoy sea todavía bajo.
Ahora bien, el
término microfinanza son servicios financieros (crédito, ahorro, servicios
financieros auxiliares) para personas de muy bajos ingresos, que están lejos
del acceso a los servicios bancarios convencionales, y en los que suele
concurrir una escasa formación técnica o gerencial. Por otra parte, la
microfinanza sostenible es una estrategia de inversión que sobre-pondera los
criterios ambientales, sociales y de gobernanza en el proceso de estudio,
análisis y selección de valores de una cartera de inversión. Dentro de los tres
criterios, los aspectos ambientales son los que mayor atención han recibido por
parte de inversores y reguladores (Parguez, 2023); CEPAL;2016).
En Venezuela, el
desarrollo de las microfinanzas se ha centrado en la activación de cooperativas
y pequeñas y medianas empresas (PYME), especialmente en sectores como
transporte, semiindustrial y servicios. Sin embargo, este esquema no ha
experimentado un crecimiento económico significativo como en otros países
vecinos debido a la falta de políticas que fortalezcan las microfinanzas de
manera formal. Según Buitrago (2016), las PYME en Venezuela se basan en
principios constitucionales relacionados con el sistema capitalista y la
economía de mercado, lo que les otorga sustento legal a través de la protección
estatal.
No obstante, en
la sociedad venezolana, las microfinanzas hacen referencia a un amplio espectro
de servicios financieros, entre los cuales se incluye el microcrédito, además
del microahorro, la transferencia de remesas y el microseguro, entre otros
(Figueroa, 2013). En este sentido, las microfinanzas en Venezuela aun no logran
alcanzar el nivel de desarrollo exhibido en otros países de Latinoamérica, tal
es el caso de Bolivia, Ecuador o Colombia, su importancia en la lucha por
incorporar a la población de bajos ingresos al progreso económico está
reconocida y documentada.
Con la llegada
del gobierno del ex presidente Hugo Chávez, las microfinanzas experimentaron un
relanzamiento dentro en un esquema gubernamental que incluyó políticas de
promoción y apoyo. Este proceso se desarrolló en tres niveles: el relanzamiento
de las cooperativas en Venezuela, el establecimiento de una banca
microfinanciera, y el asentamiento de la economía popular; que evolucionó hacia
el Sistema Económico Comunal. Este sistema inicialmente se componía de bancos
comunales, y actualmente incluye las Organizaciones Socio Productivas (OSP),
que abarcan Empresas de Propiedad Social Directa Comunal, las Empresas de
Propiedad Social y las Unidades de Producción Familiar (Ley Orgánica del
Sistema Económico Comunal, 2008).
Sin embargo, a
pesar de las políticas y ministerios que han regido este sistema económico
durante años, su impacto en el campo económico nacional ha sido limitado. El
mercado sigue siendo dominado por el capital con interés, lo que contrasta con
el objetivo de crear un mercado comunal. En el estado Zulia, la constitución y
financiamiento de muchas OSP han continuado hasta los últimos años, pero su
inserción en el tejido económico y su sostenibilidad se han alejado de las
prácticas gerenciales teóricas. Las OSP en áreas urbanas no han logrado el
impacto esperado según las políticas públicas del proyecto de gobierno.
En los últimos
años, las OSP han tenido tiempo para prepararse y producir, pero no han podido
paliar la situación económica generalizada. Además, las OSP financiadas antes
de la crisis socioeconómica del país, no han demostrado capacidad gerencial
estratégica para mantenerse en productividad, y el sistema económico comunal
prácticamente ha desaparecido en los municipios Maracaibo y San Francisco del
estado Zulia. Solo algunos ejercicios exitosos de OSP rurales han persistido,
posiblemente debido a su condición de productores rurales y su conexión con la
cadena comercial, o la capacidad gerencial de sus integrantes.
En cuanto a las
OSP de los municipios Maracaibo y San Francisco, financiadas por el Ministerio
del Poder Popular para las Comunas y Movimientos Sociales presentan
características de microfinanzas debido al monto de los financiamientos, entre
otros aspectos. Sin embargo, las limitaciones gerenciales que las OSP presentan
para hacer sostenibles los apalancamientos microfinancieros son un punto
crítico. Esto último, es un punto de partida para la sostenibilidad de
cualquier organización productiva en cuales quiera de las formas jurídicas
existentes que haya en el país; puesto que los conocimientos gerenciales,
administrativos y de gerencia estratégica son imprescindibles para la dinámica
de un mercado en el caso venezolano y local, transversalizado por los elementos
de una crisis financiera, económica, política y sociocultural de la cual el
entorno comunal no escapa.
En este sentido,
las microfinanzas se toman en este estudio con resultados poco alentadores por
el entorno económico al que operan. En un mercado donde la oferta y la demanda
han perdido su racionalidad debido a factores que han fracturado la economía local,
la inestabilidad cambiaria y la ausencia de control y estabilidad económica
afectan significativamente cualquier financiación microfinanciera. Mantener un
pragmatismo como filosofía de producción genera pérdidas que imposibilitan la
recuperación propia de una pequeña empresa, por lo que, dependerá de
apalancamientos y microcréditos externos que sean suficientes al contexto y
fluctuación económica para poder mantenerse en producción.
En este
contexto, es crucial entender las dimensiones del mercado según Kotler (2001),
quien identifica el mercado actual, el mercado potencial y la competencia como
factores clave. La primera la constituyen todos los clientes o consumidores, o
compradores, o usuarios actuales, es decir, la demanda actual para los bienes o
servicios en un momento determinado.
La segunda, la
integran todos los consumidores, compradores, usuarios futuros de los productos
o servicios. Son los que no le realizan compras a la empresa en la actualidad,
pero que son visualizados “clientes prospecto”, es decir, posibles clientes en
el futuro, porque tienen necesidades, poder de compra y muy seguramente
voluntad para comprar.
Y la tercera
dimensión del mercado la conceptualiza como un determinante importante en el
funcionamiento del mercado. Esta se entiende como la situación en la cual los
agentes económicos tienen la libertad de ofrecer bienes o servicios en el
mercado y elegir quienes los compran. Sin embargo, en Venezuela, el mercado se
caracteriza por una gran inestabilidad debido a factores exógenos y endógenos,
lo que afecta la adquisición de productos y bienes.
Por otro lado,
la inestabilidad en los precios y el suministro de productos en Venezuela, por
ser un mercado capital no comunal; la OSP se hace necesario adoptar medidas
estratégicas gerenciales para poder permanecer competitivas. Es crucial que
estas organizaciones capturen las necesidades y patrones de acción de los
consumidores, quienes buscan la mejor oferta de productos y servicios en un
contexto de incertidumbre económica. Además, la materia prima de la OSP en su
mayoría proviene del mercado capital y no del mercado comunal, que aun cuando
provengan del mercado comunal, el esquema de intercambio y de trueque no es
sostenible ya que la economía nacional esta signada por las monedas extranjeras
y la inestabilidad cambiaria que se resumen en la depreciación del bolívar como
moneda nacional.
Ahora bien, el
gobierno nacional, que en inicialmente garantizaba el suministro de materia
prima importada a costos subsidiados para las Organizaciones Socio Productivas
(OSP) en los municipios Maracaibo y San Francisco, no pudo mantener este
esquema Esto llevó a que las OSP no pudieran ofrecer productos a precios
subsidiados, lo que resultó en márgenes de ganancias muy bajos y la ausencia de
fondos para riesgos, prevención e inversión.
Por tanto, el
ejercicio de intercambio mediante monedas comunales no soportadas por el
sistema económico y que se desarrolló en un circuito económico comunal muy
limitado, no fortaleció las OSP, sino que las debilitó frente a la situación
económica del país en los últimos años. Además, que este intercambio se produjo
en un circuito económico local, regional y nacional que es esencialmente
capitalista. Esto obligó a las OSP a comprar materia prima en el mercado
capital a precios elevados, reduciendo su capacidad de producción y volúmenes
de provisión.
En consecuencia,
las OSP que producían con insumos subsidiados tuvieron que migrar del circuito
económico comunal al local sin las capacidades productivas, financieras y
gerenciales necesarias. Sus ingresos por ventas se vieron afectados por la
falta de estrategias gerenciales para incidir en el mercado potencial de
clientes y consumidores. Al no tener los elementos anteriores, la capacidad de
decisión económica de las Organizaciones Socio Productivas fue escasa,
generando el cierre técnico de estas por no tener capacidad o volumen de
producción para satisfacer la demanda y la lucha continua por la reactivación
productiva y económica.
En las OSP de
los municipios Maracaibo y San Francisco, no existe sostenibilidad económica
por la ausencia de un fondo de maniobras y necesidades que se ajusten al
contexto económico que se atravesó en el país producto de la guerra económica,
mientras que muchas expresiones de emprendimiento nacieron con éxito en medio
del contexto económico o situación país y en medio del contexto COVID-19; estas
OSP perdieron aumento de la rentabilidad por no tener indicadores de medición o
de alertas que les llevasen a una toma de decisiones optima en el campo
gerencial. El aumento de la rentabilidad se da de acuerdo a las estrategias
comerciales que se apliquen, a las metas, tanto de producción como de ventas
por tanto de consolidación de mercados potenciales en mercado circuitos.
Ahora bien, la
reducción de costos operativos y de productividad como estrategia para mantener
e incrementar el volumen de ventas no resultó ser la más adecuada, para las
Organizaciones Socio Productivas (OSP). Como consecuencia, no se logró el
aumento de la rentabilidad general, lo que se tradujo en la inoperatividad de
muchas de estas organizaciones. Asimismo, la adquisición de equipos financieros
para el cobro en un mercado que se ha caracterizado por la escasez de efectivo
representó un factor adicional de inestabilidad financiera. A esto se suma la
reducción de costos, sin afectar la calidad de productos y servicios,
constituyó una de las causas de la problemática, especialmente en el contexto
de la pandemia por COVID-19, donde la ausencia de estrategias adecuadas impactó
negativamente la rentabilidad.
En consecuencia,
la sostenibilidad institucional de las OSP de Maracaibo y de San Francisco se
han visto severamente afectadas por falta de eficiencia y eficacia en la
generación de valor agregado como organizaciones productivas al servicio de la
comunidad. Particularmente, el énfasis en el enfoque social determinó el
fracaso productivo de las OSP, ya que dicho enfoque debía materializarse en la
acumulación y no en la producción y en la simple reducción de las ganancias y
menos en las estrategias de ventas en el mercado. Por lo tanto, la
sostenibilidad institucional requiere anclar los valores, la misión, la visión
empresarial a los procesos de producción y a la relación costo-beneficio,
siendo esto responsabilidad de una gerencia con capacidad de planificación y
toma de decisiones económicas y financieras.
De igual forma,
toda institución es sostenible si toma decisiones estratégicas bajo un plan en
el que la relación beneficio/ costo esté claramente definida para los objetivos
propuestos. Así, en el contexto de un mercado atrofiado, las estrategias de ventas,
de servicios y de mercado determinarán la sostenibilidad tanto económica como
institucional de cualquier organización productiva.
Por todo lo
anterior, la importancia de la realización de este estudio radica ya que los
resultados pueden ser utilizados para la discusión y toma de decisiones, la
reflexión de los actores inmersos en el campo de las OSP. Además, se busca
contribuir a la transformación de los modelos y estilos gerenciales en relación
con las dinámicas económicas, el mercado, la cadena de producción, distribución
y consumo de bienes y servicios, elementos esenciales para el desarrollo humano
en sociedad. En línea con CEPAL (2012), este estudio cumple con los criterios
de relevancia científica, social y contemporánea, ya que puede generar nuevas
hipótesis, modelos teóricos y estudios en el área, y constituye un ejemplo de
aplicación de la ciencia gerencial y financiera al análisis del sistema de
economía comunal.
En este sentido,
la presente investigación se orienta a responder la siguiente pregunta: ¿Cómo
contribuyen las microfinanzas como estrategia de sostenibilidad de las
Organizaciones Socio Productivas en los municipios Maracaibo y San Francisco
del estado Zulia? Por consiguiente, el objetivo de este estudio es analizar las
microfinanzas como estrategia de sostenibilidad de las Organizaciones Socio
Productivas en los municipios Maracaibo y San Francisco, estado Zulia, para el
año 2024.
MÉTODO
El presente estudio
se orienta bajo el enfoque cuantitativo, de tipo descriptivo, tiene un diseño
no experimental, de campo, transversal. En consecuencia, el artículo se centró
en analizar las microfinanzas como herramienta de sostenibilidad de las
Organizaciones Socio Productivas (OSP) Flor Montiel y San Pedro, ubicadas en el
Estado Zulia, Venezuela.
En relación con
la población, estuvo conformada por 32 administradores distribuidos en las OSP
Maracaibo (30) y por el Municipio San Francisco (2). Dado el tamaño reducido y
manejable de la población, se optó por una muestra censal, considerando a todas
las unidades de investigación como muestra, es decir, la muestra coincidió con
el universo y la población de estudio.
Por otra parte,
en cuanto a las técnicas e instrumentos para recoger la información, como
técnica se empleó la observación directa, la cual permitió identificar in situ
la problemática existente en cada OSP. A partir de esta observación, se
constató la ausencia de sistemas de información, toma de decisiones y
planificación para la sostenibilidad entre otros aspectos financieros y
gerenciales relevantes. Asimismo, para la recolección de los datos se aplicó un
cuestionario estructurado con una escala de estimación tipo Likert compuesto
por 28 preguntas distribuidas en varios ítems relacionados a los indicadores
definidos en la operacionalización de la variable en esta investigación.
Cabe señalar que
las respuestas al cuestionario se distribuyeron en cinco opciones: Siempre (S),
Casi Siempre (CS), A Veces (AV), Casi Nunca (CN) y Nunca (N). Estas
alternativas fueron ponderadas de la siguiente manera: Siempre (5), Casi
Siempre (4), A Veces (3), Casi Nunca (2) y Nunca (1), con intervalos que
permitieron clasificar la presencia de los indicadores desde “Alta Presencia”
hasta “Ausente”.
Adicionalmente,
para evaluar la confiabilidad y la consistencia interna de los ítems del
instrumento se utilizó el coeficiente Alfa de Cronbach. Garantizando así la
validez de los resultados obtenidos. Posteriormente, el procesamiento y
análisis de los datos recolectados se realizó mediante estadística descriptiva,
representando la información en tablas de frecuencias absolutas y relativas
para cada dimensión e indicador.
Finalmente, como
medida de tendencia central se aplicó una medida de tendencia aritmética a fin
de establecer la tendencia de las respuestas y su aplicación en las
Organizaciones Socio Productivas (OSP) de los municipios Maracaibo y San
Francisco en el estado Zulia.
RESULTADOS
En este apartado
se presentan los resultados obtenidos de la aplicación de las técnicas e
instrumentos de recolección de datos. Estos hallazgos, permitieron conocer y
evaluar los elementos objeto de estudio relacionados con las microfinanzas como
estrategias aplicadas para la sostenibilidad y el crecimiento económico de las
OSP de los municipios Maracaibo y San Francisco del estado Zulia.
A continuación,
se exponen los datos y resultados registrados sobre las estrategias
microfinancieras, los cuales fueron obtenidos a través de la aplicación de un
cuestionario a una muestra de treinta y dos (32) OSP (ver tabla 1)-
Variable:
Microfinanzas
Dimensión: El
Mercado
Tabla
1. Frecuencia y porcentaje de respuestas en torno al
índice de necesidad y patrón de acción del consumidor
|
|
P1 |
P2 |
P3 |
P4 |
FRECUENCIA |
PORCENTAJE |
|
Siempre |
2 |
0 |
0 |
0 |
2 |
1,6% |
|
Casi Siempre |
17 |
2 |
0 |
2 |
21 |
16,4% |
|
A Veces |
13 |
15 |
9 |
11 |
48 |
37,5% |
|
Casi Nunca |
0 |
15 |
14 |
8 |
37 |
28,9% |
|
Nunca |
0 |
0 |
9 |
11 |
20 |
15,6% |
|
Encuestados |
32 |
32 |
32 |
32 |
128 |
100,0% |
En la tabla 1, se
observan los resultados del índice de necesidad y patrón de acción del
consumidor, donde el 37% de los encuestados señaló que “a veces” se aplican
estrategias para satisfacer las necesidades del consumidor o cliente, y tampoco
para incidir de forma consistente en su patrón de acción (compra).
Adicionalmente, un 28,9% indicó que “casi nunca” se aplican dichas estrategias,
mientras que solo un 1,6% manifestó que “siempre” se implementan. Ahora bien,
estos resultados ubican a la dimensión El Mercado en una ponderación
Medianamente Presente. Esto sugiere que, en la práctica, son escasas las
ocasiones en que se aplican objetivos, metas y planes estratégicos para incidir
en la necesidad y el patrón de acción del consumidor.
A continuación, resultados
para la dimensión circuito económico comunal, en la tabla 2:
Variable:
Microfinanzas
Dimensión:
Circuito económico comunal
Tabla
2. Frecuencia y Porcentaje de Respuestas del Índice de
Crecimiento
|
|
P5 |
P6 |
P7 |
P8 |
FRECUENCIA |
PORCENTAJE |
|
Siempre |
2 |
12 |
3 |
14 |
31 |
24,2% |
|
Casi Siempre |
7 |
10 |
4 |
7 |
28 |
21,9% |
|
A Veces |
12 |
6 |
8 |
2 |
28 |
21,9% |
|
Casi Nunca |
11 |
2 |
7 |
4 |
24 |
18,8% |
|
Nunca |
0 |
2 |
10 |
5 |
17 |
13,3% |
|
Encuestados |
32 |
32 |
32 |
32 |
128 |
100,0% |
Siguiendo con la
Variable Microfinanzas, en la tabla 2, se presentan los hallazgos
correspondientes a la dimensión Circuito Económico Comunal. En esta se observa
que, el 24,2% de las respuestas obtenidas se inclinaron hacia opción de
“Siempre”, lo que indica que, gerencialmente se aplican estrategias y métodos
para mantener las líneas de producción y, en función del principio de
crecimiento económico, ampliar o diversificar estas líneas de producción o de
bienes. Adicionalmente, un 21,9% de los encuestados seleccionó “casi siempre”,
mientras que el mismo porcentaje optó por “a veces”, reflejando una presencia
significativa pero no uniforme de estas prácticas en las OSP analizadas. Por su
parte, las opciones “casi nunca” y “nunca” suman un 32,1% lo que evidencia que
aún existen desafíos importantes en la consolidación de estos circuitos en
todas las organizaciones. La Tabla 3 a continuación, con los resultados de la
dimensión sostenibilidad económica:
Dimensión:
Sostenibilidad Económica
Tabla
3. Frecuencia y porcentaje de respuestas para el
indicador fondo de maniobras y necesidades
|
|
P9 |
P10 |
P11 |
P12 |
Frecuencia |
Porcentaje |
|
Siempre |
0 |
0 |
5 |
0 |
5 |
3,9% |
|
Casi Siempre |
0 |
0 |
16 |
5 |
21 |
16,4% |
|
A Veces |
4 |
4 |
11 |
13 |
32 |
25,0% |
|
Casi Nunca |
28 |
28 |
0 |
10 |
66 |
51,6% |
|
Nunca |
0 |
0 |
0 |
4 |
4 |
3,1% |
|
Encuestados |
32 |
32 |
32 |
32 |
128 |
10 |
En relación con
la dimensión Sostenibilidad Económica, la tabla 3 muestra la frecuencia y el porcentaje
de respuestas para el indicador fondo de maniobras y necesidades. Los
resultados evidencian que la existencia y utilidad de este fondo es de poca
relevancia para la mayoría de los encuestados: cerca del 80% no dispone de un
fondo de maniobras y necesidades como parte de su gestión administrativa. En
particular, solo el 3,9% de los encuestados manifestó que “siempre” considera
este fondo, mientras que un 16,4% indicó que “casi siempre” destina un poco más
del 10% de sus ganancias netas al fondo y/o lo incorpora dentro de su gestión
administrativa y gerencial.
Por otro lado,
un 51, 6% de los participantes señaló que “casi nunca” utiliza este mecanismo,
lo que refuerza la tendencia de escasa implementación de herramientas
financieras orientadas a la sostenibilidad. A continuación, la figura 1,
Sostenibilidad económica.
Dimesión:
Sostenibilidad Económica

Figura
1. Sostenibilidad Económica
Adicionalmente, el
análisis de la figura 1, para la dimensión Sostenibilidad Económica de la
figura 1, revela dos posturas predominantes entre los encuestados: Por un lado,
el 21.90% otorga importancia a la utilidad de mecanismos de contabilidad
financiera para la medición de sus niveles de sostenibilidad económica. Por
otro lado, el y el 78,10% no hace uso de estas herramientas, lo que evidencia
una marcada debilidad en la gestión financiera y en la planificación para la
sostenibilidad dentro de las OSP evaluadas.
En síntesis,
estos hallazgos sugieren que la sostenibilidad económica de las OSP en los
municipios Maracaibo y San Francisco se ve limitada primeramente por la falta
de mecanismos formales de gestión financiera y por la escasa cultura
administrativa orientada a la planificación y al resguardo de fondos para las
contingencias y necesidades
operativas. Esta situación
representa un verdadero
desafío para el fortalecimiento y en la permanencia de las
OSP en contextos económicos adversos.
Dimensión:
Sostenibilidad Institucional
Tabla
4. Frecuencia y porcentaje de respuestas en base a la
dimensión Sostenibilidad Institucional
|
|
P13 |
P14 |
P15 |
P16 |
P17 |
P18 |
P19 |
P20 |
P21 |
P22 |
P23 |
P24 |
P25 |
P26 |
P27 |
P28 |
|
|
|
|
Siempre |
|
3 |
0 |
0 |
0 |
1 |
2 |
1 |
0 |
1 |
1 |
1 |
0 |
1 |
2 |
1 |
1 |
2,9 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
5 |
% |
||
|
Casi Siempre |
|
2 |
2 |
2 |
0 |
3 |
3 |
2 |
1 |
3 |
1 |
1 |
1 |
2 |
1 |
2 |
8 |
17, |
|
|
|
5 |
|
|
|
|
0 |
|
2 |
|
|
|
|
|
|
|
8 |
2% |
||
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
||
|
A Veces |
|
4 |
5 |
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2 |
0 |
2 |
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27, |
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0 |
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1 |
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Nunca |
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3 |
0 |
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0 |
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0 |
0 |
0 |
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Encuestados |
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32 |
32 32 32 |
32 |
32 |
32 32 32 32 32 |
512100, |
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32 |
32 |
32 |
32 |
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En cuanto a la
dimensión Sostenibilidad Institucional, la apreciación que se hace en la tabla
4, muestra el comportamiento general de los encuestados y este, se centra en dos
importantes posturas: Por un lado, solo el 20.1% de los encuestados manifiesta
que sus organizaciones presentan sostenibilidad Institucional, mientras que, el
79,9% restante (sumando las opciones “a veces”, “casi nunca” y “nunca”) indica
que no existe Sostenibilidad Institucional en sus OSP. A continuación, los
resultados de la variable microfinanzas como estrategia de sostenibilidad en
las OSP de los municipios objeto de estudio:

Figura
2. Microfinanzas como estrategia de Sostenibilidad en
las OSP de los municipios Maracaibo y San Francisco
En los
resultados que se muestran en la Figura 2 se observa la distribución de las
respuestas respecto a la frecuencia con la que las microfinanzas son
consideradas una estrategia de sostenibilidad en las Organizaciones Socio
Productivas (OSP) de los municipios Maracaibo y San Francisco. Se detalla que,
la mayor proporción de encuestados (34,8%) seleccionó la opción "a
veces", lo que indica que, para la mayoría, las microfinanzas no
constituyen una herramienta sistemática ni plenamente integrada en la gestión
de la sostenibilidad de las OSP.
Por otra parte,
un 24,8% de los participantes respondió "casi nunca", mientras que
solo el 20,6% eligió "casi siempre". Las opciones,
"siempre" y "nunca", fueron seleccionadas por el 7,4% y
12,5% respectivamente. Esta tendencia, representada gráficamente por una línea
ascendente hasta "a veces" y descendente hacia los extremos, lo que
evidencia que la percepción sobre el impacto de las microfinanzas en la
sostenibilidad organizacional es moderada y, en muchos casos, limitada.
Estos resultados
evidencian que, aunque las microfinanzas han sido reconocidas
internacionalmente como una herramienta clave para el desarrollo local y la
inclusión financiera, su aplicación efectiva en el contexto de las OSP de
Maracaibo y San Francisco enfrenta retos importantes. Entre los principales
desafíos se encuentra en la falta de integración de criterios de sostenibilidad
en la gestión financiera, la ausencia de mecanismos de seguimiento y
evaluación, y la necesidad de fortalecer la cultura administrativa y la
capacitación gerencial.
En síntesis, el
gráfico evidencia que las microfinanzas son percibidas como una estrategia de
sostenibilidad de uso ocasional y no como una práctica consolidada en las OSP
analizadas. Esto resalta la importancia de impulsar políticas públicas,
formación y acompañamiento técnico que permitan fortalecer el papel de las
microfinanzas en la sostenibilidad económica y social del sector productivo
local.
DISCUSIÓN
Al obtener los
resultados generales del estudio, se constata que las OSP encuestadas presentan
limitaciones significativas en la generación de estrategias para competir en un
mercado capitalista, así como dificultades para consolidar un circuito económico
comunal sólido. Estos hallazgos coinciden con lo señalado por Colmenares
(2013), quién destaca que el desarrollo de las microfinanzas en Venezuela ha
estado marcado por la intervención del Estado a través de organismos como Fondo
de Desarrollo Microfinanciero (FONDEMI) y Bancmujer, pero el sector sigue
mostrando debilidades estructurales y bajo nivel de autonomía frente al mercado
tradicional.
Los hallazgos en
la literatura especializada indica que, en Venezuela, el acceso al
financiamiento formal para microempresas y organizaciones productivas sigue
siendo restringido, lo que limita el potencial de las microfinanzas para
impulsar el desarrollo local y la inclusión financiera. En línea con la CEPAL
(2003), la dificultad para planificar programas de microfinanzas sostenibles
radica en equilibrar la provisión de servicios financieros con la necesidad de
mantener la viabilidad económica de las instituciones, especialmente en
contextos de alta volatilidad e inestabilidad económica
Por otra parte,
los resultados del estudio muestran la baja formación técnico- administrativa y
gerencial identificada en los administradores de las OSP de Maracaibo y San
Francisco, refuerza lo planteado por Ochoa (2015), quien señala que la
eficiencia gerencial es un factor determinante para la calidad de la cartera de
créditos y la rentabilidad en las instituciones microfinancieras venezolanas.
La dependencia de financiamiento estatal y la escasa preparación administrativa
dejan a las OSP en una situación sumamente vulnerable.
En cuanto al uso
de herramientas financieras, los resultados muestran que la falta de medios
electrónicos de pago y plataformas adecuadas incrementa las debilidades de las
OSP, obstaculizando la consolidación de mecanismos de sostenibilidad. Esto es
consistente con el análisis del Banco Central de Venezuela (2017), que resalta
la necesidad de avanzar de un enfoque centrado únicamente en el microcrédito
hacia una oferta más amplia de productos financieros, incluyendo ahorro,
seguros y remesas, para fortalecer la resiliencia de los sectores productivos
excluidos del sistema financiero tradicional.
Además, la
experiencia internacional muestra que la sostenibilidad de las microfinanzas no
solo requiere acceso a crédito, sino también la adopción de buenas prácticas de
gestión, planificación y evaluación, así como la integración de indicadores de
desempeño y sistemas de monitoreo. En países como Bolivia y Ecuador, donde las
microfinanzas han tenido mayor impacto, se observa una mayor profesionalización
y autonomía de las instituciones, esto ha permitido ampliar la cobertura y
mejorar la calidad de los servicios ofrecidos.
Finalmente, la
realidad de las Organizaciones Socio Productivas en el estado Zulia
seleccionadas y encuestadas en el eje metropolitano, un 34.8% de los
encuestados se ubica en la opción a veces, lo que indica que fluctúan entre
adoptar medidas para el fortalecimiento y crecimiento de sus OSP o continuar en
la dependencia y activación de sus
procesos mediante el
acompañamiento
gubernamental, el cual
no es un acompañamiento constante debido a que el
objetivo de la política crediticia es lograr el arranque e independencia
económica de las mismas, en otras palabras, estas Organizaciones tienden a
mantenerse en inactividad por tiempos fijos y se activan con el apalancamiento
financiero gubernamental. En este sentido, el 37.3% de los encuestados se ubican
en la las opciones Casi Nunca y Nunca, lo que indica que las OSP se encuentran
en condición de inactividad.
En síntesis, los
hallazgos de esta investigación confirman que, aunque las microfinanzas representan
una oportunidad para la democratización del crédito y la inclusión financiera
en Venezuela, su impacto en la sostenibilidad de las OSP es aún limitado por
factores estructurales, institucionales y de gestión. Por lo tanto, para
avanzar hacia una mayor sostenibilidad, es fundamental adoptar políticas
públicas que fomenten la profesionalización, el acceso a tecnología financiera
y la integración de las OSP en circuitos económicos más sólidos y resilientes.
CONCLUSIONES
Los resultados
del estudio evidencian que, el comportamiento del mercado microfinanciero en
las OSP, de los Municipios Maracaibo y San Francisco del estado Zulia, está
marcado por la falta de estrategias gerenciales para incidir en el mercado
potencial de clientes y consumidores, las condiciones, características y
estrategias para mantener la relación de interdependencia entre el productor y
el consumidor así como también estas dependen de la estrategia de ventas, de la
estrategia de calidad de servicio y calidad del producto y de la relación
ganar/ganar que la OSP sea capaz de tener.
Asimismo, se
pudo comprobar, que la capacidad de producción de las OSP no logra cubrir la
demanda del circuito económico comunal ni del mercado comercial más amplio de
dichas OSP. En otras palabras, la oferta de estas organizaciones fue irrisoria
frente a un entorno donde la competitividad y la reducción de costos son
determinantes para la preferencia del consumidor. Esta situación limita su
crecimiento y sostenibilidad en el tiempo.
En cuanto a la
sostenibilidad económica, se identificó la ausencia de fondos de maniobra y
mecanismos de gestión adaptados al contexto de crisis económica nacional. La
falta de indicadores de medición y sistemas de alerta para la toma de
decisiones gerenciales ha impedido el aumento de la rentabilidad, incluso en
escenarios donde los emprendimientos han logrado adaptarse y crecer. La
sostenibilidad depende en gran medida, de la aplicación de estrategias
comerciales, metas claras y consolidación de mercados potenciales.
Por otra parte,
la reducción de costos operativos y de productividad, implementada como
estrategia para mantener y aumentar el volumen de ventas no fueron las más
adecuadas, por eso no se logró el aumento de la rentabilidad general y esto se
traduce en la inoperatividad de la Organización Productiva.
Además, la
carencia de equipos financieros para el cobro del producto en un mercado
marcado por la ausencia del efectivo, constituyo un factor de inestabilidad
financiera, en el caso de la reducción de costes sin alterar la calidad tanto
del producto como de servicios y operaciones constituye una de las causas
problemáticas; en un contexto de pandemia en el que no se tomaron las
estrategias adecuadas por lógica se afectaría la rentabilidad general.
Para las
Organizaciones Socio Productivas seleccionadas y encuestadas la sostenibilidad
institucional debe partir por anclar los valores, la misión, la visión
empresarial a los procesos de producción, a la relación costo beneficio y sus
integrantes y directivos deben accionar bajo el enfoque la gerencia, su
capacidad de planificación y de toma de decisiones económicas y financieras.
En definitiva,
toda institución es sostenible si toma decisiones estratégicas, bajo un plan en
el que la relación beneficio / costo este demarcado para los objetivos
propuestos, en este sentido. Bajo el contexto de un mercado atrofiado, las
estrategias de ventas, de servicios, de mercado entre otras; determinaran la
sostenibilidad tanto económica como institucional de cualquier Organización
productiva.
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